El Bela da clases en las pistas y toma clases en la Universidad
Belasteguin no tiene sólo una cara, la del número 1 y eterno ganador que todos le conocen. A comienzos de este año sorprendió con su retorno a las aulas, tras un acuerdo con la Universidad Francisco de Vitoria para retomar sus estudios de Economía. El Bela, pura cabeza.
Pozuelo de Alarcón, 2 marzo 2005.- Fernando Belasteguínacaba de revalidar el título de Campeón del Mundo de pádel junto con su compañero Juan Martín Díaz. De nacionalidad argentina afincado en España, lleva desde los quince años en la alta competición de esta modalidad. Ahora, con veinticinco años y después de interrumpir en su país los estudios de Economía para dedicarse al deporte, ha comenzado a estudiar la Diplomatura de Empresariales en la Universidad Francisco de Vitoria, con un programa que le permite compaginar las clases y sus compromisos deportivos.
Belasteguín entró en contacto con la UFV como profesor de pádel y desde este cuatrimestre está en las aulas del otro lado, como alumno. “Uno se plantea que un día llegará el final de las competiciones al más alto nivel y hay que buscar a tiempo otras alternativas, que te permitan seguir disfrutando con el deporte y, en esto, la Universidad Francisco de Vitoria me ha dado todas las facilidades para reiniciar los estudios” comenta el jugador y añade “lo más importante es que el bichito del estudiante se despertó y he tenido esta oportunidad”.
Sin embargo, ésta no ha sido su principal motivación para volver a coger los libros. Reconoce la preparación que da una carrera universitaria para asegurarse un futuro profesional pero su inquietud ha sido, sobre todo, humana. Afirma que lo primero que le aporta la universidad es“poner los pies sobre la tierra, estar con unos compañeros más o menos de tu edad que te tratan como a uno más, frente al trato especial que recibes cuando te mueves en la elite deportiva”. Valora especialmente a sus compañeros de los que asegura aprender “cosas nuevas” todos los días.
Ahora, cuando entre de lleno en la temporada, entre partido y partido cambiará los libros de literatura y el cine, por los apuntes de clase.
El campeón del mundo aborda esta nueva etapa con el mismo espíritu con el que acude a las canchas y su fórmula es tan sencilla como exigente “la enseñanza de hacer deporte es poner en práctica el valor de la constancia, de la perseverancia, del sacrificio.
En definitiva se trata de poner todos los medios para llegar al objetivo.
Si lo alcanzas, la satisfacción es doble pero si no es así, uno se queda con la tranquilidad de haberlo dado todo por alcanzar esa meta, por la que hay que seguir luchando”
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