¿Podés hacer un balance del 2003?
S.N.: Si me pongo a pensar en objetivos concretos, no me parece que haya sido un año bueno. Queríamos terminar número uno y ganar el Internacional de Madrid, y no lo hicimos.
Ahora, después del comienzo de año desastroso que tuvimos, terminamos jugando muy bien y dando una imagen muy sólida, cosa que nos dejó un buen sabor en la boca para encarar esta temporada.
Al fin y al cabo estar segundos no está mal, pero me gustaría estar primero.
¿Te parece que si a principio de año hubiesen conseguido el nivel que tuvieron al final habría sido otra la historia?
S.N.: Seguramente, porque triunfar alimenta la confianza y fue lo que nos faltó hasta mitad de temporada. Después hubo un click mágico, un poco buscado por Gaby y por mí, que llevó a subir nuestro nivel de juego, y con el correr de los triunfos nos hicimos más sólidos.
¿En qué momento?
S.N.: Después del Internacional de Benicassim, que perdimos en cuartos contra el Bebe y Maru, estaba todo mal. Perdimos un partido donde Maru estaba acalambrado en el tercer set y no aprovechamos ese momento. Teníamos más ganas de matarnos que de seguir jugando juntos.
En ese momento le dije a Gaby si nos íbamos para Sevilla a entrenar con Martín Echegaray, que nos había dejado una impresión muy buena en el mundial.
Martín nos mostró una manera diferente de hacer las cosas, distinta de como las veníamos haciendo hasta ese instante.
¿Ese fue el punto más bajo del año?
S.N.: Sí, evidentemente, porque después volvimos a caer en cuartos contra el Bebe y Maru en Barcelona, pero jugando bien los cuatro.
¿Cuál fue el cambio a partir de empezar a trabajar con Martín?
S.N.: Detalles, nada radical. Más que nada salir con una mentalidad más fuerte en cada partido y con mas tolerancia al prójimo.
Hablamos mucho entre los tres, revolvimos mucho, y nos vaciamos de cosas que en su momento no nos habíamos dicho, y ni se nos hubiese ocurrido.
¿El entrenamiento de Martín fue más mental que técnico?
S.N.: No, fue parejo, fue equilibrado entre las dos partes.
¿Y este año trabajan de nuevo con él?
S.N.: Sí, y también con Pitillas (el preparador físico, que es inmenso).
¿El mejor momento fue Sotogrande/Puerto de Santa María?
S.N.: Me parece que el mejor momento fue en Bilbao. 6/0 y 6/1 a Nanni-Sánchez, 6/1 y 6/2 a Díaz-Malacalza, 6/2 y 6/4 a Díaz-Belasteguín… lo recuerdo como el mejor torneo.
En Sevilla veníamos bien también, pero empatamos. (N. de la R.: la final contra Díaz-Belasteguín fue suspendida por lluvia)
Después de Sotogrande/El Puerto ¿no se sintieron candidatos para el Internacional de Madrid?
S.N.: Y lo éramos, perdimos en el tercero en la final, no nos fuimos en octavos.
Sí, me refiero a que, como habían ganado los dos últimos, eran LOS candidatos, los número por primera vez en el año.
S.N.: MMMMMMMMMMMMNnno...No era tan así, habíamos ganado torneos pero no nos habíamos enfrentado con el Bela y Juan. Estábamos esperando ese choque, sabíamos que se podía dar en la final.
Para el año que viene, las dos parejas de arriba conservan la formación ¿quién más se puede sumar a la lucha?
S.N.: Auguste-Gutiérrez
¿Alguien más?
S.N.: No. La lucha por el cuarto puesto va a estar peleada, pueden alternarse entre Matías y Gastón, Roby y Semprún, Maru y Damián, pero las primeras son casi fijas, tiene que suceder algo raro para que no se de así.
¿Cuáles son los objetivos 2004?
S.N.: Los mismos de siempre. El Mundial, el Internacional de Madrid y el número uno.
¿Hay alguno que prefieras por sobre los otros?
S.N.: El más importante es el de Madrid. A nosotros también nos sirve mucho el de Sotogrande porque nuestro sponsor principal es NH, y Sotogrande es de NH.
¿Y eso en qué cambia?
S.N.: En la motivación. Ese torneo es especial, siempre lo fue. Además a nosotros siempre nos fue bien ahí, espero que no cambie la racha.
¿Sigue siendo más importante Madrid que el mundial, o el número uno?
S.N.: Son incompletos si no se logran juntos. Es como una sucesión de triunfos, pero es una tarea realmente difícil lograr todos juntos.
Intentaremos.
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