
¿Cuál sería el balance del 2003?
R.G.: En cuanto al circuito, creo que junto a Cris nos fue muy bien, aunque podríamos haber terminado mejor ya que perdimos muchos partidos por cosas extras. De todas maneras terminé bastante conforme.
¿A qué te referís con cosas extras?
R.G.: Problemas ajenos al pádel, que nos hicieron perder partidos y a veces no estar bien entre nosotros en la cancha en momentos cruciales, como en varias finales.
¿Qué tipo de problemas?
R.G.: Son varios, temas de sponsors.
¿Influyó el problema del armado del equipo a principio de año?
R.G.: Sí, y mucho, porque no nos cumplieron. Gilberto Salas, que fue el que inventó todo eso y el nombre del equipo.
A mí me influyó mucho, ya que era la cara visible del proyecto sin tener nada que ver en lo económico, solo había invitado a participar en el grupo a los que me parecía que servían y que les podía dar una mano, pero creo que no se interpretó así y terminé yo muy perjudicado.
¿Podés nombrarme algún momento del año como el más alto de la pareja?
R.G.: Creo que en Córdoba, y la temporada de verano que jugamos cuatro finales seguidas.
¿Qué lectura le podés dar al hecho que hayan tenido tantos accesos a las finales con menos triunfos de los esperados?
R.G.: La verdad que no lo se muy bien, ya que muchas de las finales ni siquiera la luchamos, algo muy raro pero se dio así.
¿Y el momento más bajo?
R.G.: Creo que a fin de año, cuando ya se sabía que no íbamos a jugar juntos, o en Bilbao, cuando nos enteramos que lo de Gilberto era todo una farsa. Eso perjudicó mucho al grupo también.
¿En algún momento del año sentiste que podían llegar a treparse al número uno?
R.G.: Sí, muchas veces. Es más, dependía mucho de nosotros, pero con todos estos problemas que tuvimos nos costó mantenernos unidos y mantener la concentración en cada campeonato.
¿Y eso desgastó la pareja hasta el punto de no seguir el año que viene?
R.G.: No tanto, porque con Cris, aparte de compañeros, somos amigos, pero si al grupo, que consideró que yo era el culpable, y eso sí desgastó a la pareja.
Por otro lado, Cris pensó en la seguridad de sponsors para el otro año, y nosotros desde Argentina no teníamos muchas posibilidades de encontrar.
¿El grupo consideró que eras el culpable?
R.G.: Sí, creo que el grupo en general se puso mal conmigo. Más unos que otros, pero sí, y creo que hasta el día de hoy.
Un poco hablé, más que nada con Cris y Maxi. Con Marcelo no volví a hablar, Gastón es el que quedó más molesto, y Mati no sé, pero de mi parte solo hubo intención de ayudar y nada más.
Creo que el más perjudicado fui yo, ya que perdí mucha plata. Y también Gustavo Poggi, que se metió para dar una mano, y fue el que más nos ayudó.
¿Porqué Semprún?
R.G.: Porque me ofreció jugar, y creo que es una buena propuesta. Ya veníamos amagando desde hace un tiempo.
Aparte creo que tiene una muy buena mentalidad para jugar, y eso puede servir para que le demos lucha a todos “todavía”.
¿Qué te parece que ganás y qué perdés con el cambio de compañero?
R.G.: Con Cris siempre jugamos muy cómodos, porque, como te dije antes, aparte de compañeros somos amigos, y creo que nuestro juego va muy bien juntos. Con Pablo creo que gané tranquilidad, sé como va a responder, que hay muchas cosas que no me tengo que preocupar y dedicarme de lleno a jugar, y eso es lo que necesitaba este año, porque el año pasado tuve mucho stress.
Este año va a ser muy duro desde las primeras rondas ¿como van a resolver ese tema, teniendo en cuenta que se van a enfrentar con jugadores más jóvenes?
R.G.: Nosotros estamos entrenando, y creo que estamos muy bien físicamente, pero obviamente nos vamos a cuidar muchísimo porque sabemos que desde el principio hay partidos duros.
En todas las parejas hay alguien que arma el juego. Teniendo en cuenta que ustedes son dos jugadores de experiencia y personalidad ¿quién va a ser el que haga de "capitán"?
R.G.: La idea es armar los partidos antes de entrar a la cancha, y creo que más que nada nos vamos a apoyar y a animar, porque sabemos lo que queremos y nos tenemos mutuo respeto. Creo que eso es importantísimo para una pareja, después veremos que pasa.
¿Qué parejas te parece que son las candidatas al número uno en el 2004?
R.G.: Creo que mucho no varió, Bela y Juan, Reca-Nerone, Cris y el Bebe, nosotros... pero no descarto otras parejas muy buenas que se pueden meter en la lucha, como Maru y Damián, Gastón y Matías, Maxi y Leo, Willy y Marcelo. Hay muchas parejas que van a hacer el circuito mucho mas divertido.
Tampoco me quiero olvidar de Fernando Cavalleri, mi compañero en Argentina, que va a jugar con Fernando Poggi. Es una pareja que cuando se conozcan van a dar mucha batalla
¿Me diste las cuatro primeras en orden de posibilidades, o salió así nomás?
R.G.: No, salió así. Más que nada por respeto al ranking.
¿Ustedes no van a salir de tres?
R.G.: Sí, pero yo nunca me pongo antes, queda mal.
¿Y cuáles son los objetivos para el 2004?
R.G.: Primero y principal, poder disfrutar jugando y hacer lo que me gusta, que es competir.
Por supuesto, tratar de ganar lo mayor posible, y llegar al mundial como una de las parejas favoritas.
¿Con qué resultados terminarías el año conforme?
R.G.: Eso ya lo sabes, no soy conformista. Por ahora con los mejores.
La mayoría de los jugadores prefieren un buen mundial a un buen año. Vos ya tenés algún mundial en tu haber ¿te pasa lo mismo?
R.G.: No, yo le doy importancia a las dos cosas, al mundial como parte del año.
¿Pero si tuvieras que elegir?
R.G.: No sé, me costaría decidir.
Me habías contado que el mundial ´98 tuvo un sabor especial para vos, a esta altura ¿seguís sintiendo lo mismo por jugar un mundial? ¿Pensás que podés llegar a disfrutar un mundial como el del ´98?
R.G.: Sí, la verdad que sí. Es más, sigo disfrutando cada día que juego, así que imaginate un mundial. Soy muy competitivo, me encantan todos los retos, y amo el deporte.
¿Y podés llegar a tener un mundial que te marque tanto como ese?
R.G.: Este también sería especial. Increíblemente, en el pádel nunca me toman como favorito, y eso me sorprende muchísimo, debe ser el único deporte en el que pasa algo así, ya que creo que me gané un lugar y un respeto único.
Acá parece que siempre tengo que demostrar, y eso me duele pero me motiva para ganar.
Bueno, pero me parece que en los últimos mundiales estabas entre las parejas candidatas, pero no llegabas como uno del ránking, inclusive en el ´98 que lo ganaste.
R.G.: Sí, puede ser, no se como explicártelo, pero bueno, es por eso que tendría un sabor especial.
¿Tenemos Roby para rato?
R.G.: Espero que sí, mientras siga disfrutando de jugar, y seguro que disfruto. Solo me cansan algunas cosas del pádel, pero no del deporte, sino del entorno.
|